Esto es un blog personal. Si no te gustan los desórdenes (alimenticios y no
alimenticios.) y los problemas, puedes darle a la 'x' de salida, porque aquí, no
pintas nada. Si no, te invito a pasar, y a echarme una mano, que creo que la
necesitaré.



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miércoles, 16 de febrero de 2011

I won't give up.

Parece que ultimamente este blog me pide que hable, que cuente aspectos sórdidos o felices de mi vida, y es que hace tanto que intento no hacerlo, que intento olvidar todo lo malo que hay en mi vida y ver las cosas bonitas que me enseña el mundo. Y que dificil es ser feliz a veces, ¿verdad? Qué difícil es no despertar esa sensación de tristeza, que está ahí porque tú se lo permites -o no-. No me ha gustado dejar ir ciertas cosas, ciertas personas, ciertos sentimientos, me ha dolido empezar de nuevo cuando mi vida estaba repleta de cosas lindas por las que merecía la pena luchar.  Ahora me aferro a mi esperanza más relativa que es un bebé de dos meses que me roba el corazón con cada amago de sonrisa que me concede, con cada una de las veces que roza mi piel con sus manitas pequeñas o con las veces que se queda dormido contra mi pecho escuchando nada más y nada menos que dead by april o fall out boy.
Hoy es un día bueno. Eso he dicho, día. En cuanto el sol se apaga y a la luna le da por esconderse detrás de las nubes, mi corazón se funde en la oscuridad más profunda y empieza a sangrar de forma poco sana, conquistando a mis ojos y haciéndoles lagrimear de forma tan consciente que escuece hasta en el mismo páncreas.
Curioso órgano ese, ¿verdad? hijo de puta lo defino yo, pero bueno, cada uno tendrá su punto de vista. Y para mí, es un órgano de mierda que ha enfermado y se ha llevado a quien más quería, dejándome un puto vacío en el pecho que no lleno ni queriendo, y que es como un agujero negro que me va absorbiendo desde dentro, cada órgano, quitándome la virtud de tener sensaciones, acabando primero con las bonitas y dejando los resquicios de un malestar tan puro como real.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Cartas de gente buena a gente mejor.

Ya han pasado ocho días, y mi cabeza sigue dándole vueltas irrefrenablemente. Noto el dolor en las entrañas y en todas las partes de mi cuerpo o más bien de mi alma. Hubiese preferido cualquier tipo de dolor físico, cualquier tortura, cualquier maldito destino, excepto este. No estaba preparada para lo que supuso para mí esa pérdida. Y bueno, quiza esto no debería escribirlo, porque no es agradable, pero tengo que hacerlo, tengo que sacarmelo si no me voy a volver loca de no dormir.
Serían aproximadamente las siete de la tarde, me quedé mirando a mi madre y la vi despertarse y mirar a los lados como aturdida. Me levante y la mire, abri la boca para decir algo y no supe bien que decir, pero fue lo de siempre.
-Mamita, ¿Estás bien?¿Te duele algo? ¿La tripa? ¿La garganta? ¿Quieres un poco de agua?
Normalmente movía la cabeza en signo de negación a aprobación, o te agarraba de la mano y te obligaba a acercarte para susurrartelo al oído. Pero solo me miraba. Se me quedaba mirando como asustada, no, mentira, más bien algo cohibida. Y yo me di cuenta de que algo no iba bien, asi que salí de la habitación y avisé a un enfermero que andaba por allí.
-Perdona, pero creo que a mi madre le pasa algo, le pregunto que si le duele algo o si necesita algo y no me contesta.. ella siempre contesta, ¿Le importaría...?
-Claro, ahora mismo voy. Es la 217, ¿no?
Asiento y vuelvo rápido a la habitación. Sigue igual, susurra algo, no sé ni si quiera si es un ruidito o si intenta decirme algo, y se me encoge el corazón. Estoy cagada de miedo en ese momento.
El enfermero llega, y le habla, pero no hace nada, su solución es muy sencilla, como no sabe que pasa, la sedamos.
Vuelvo a asentir, le pregunto antes, pero como no contesta y la veo tan intranquila decido que la respuesta sea sí. Cinco minutos después ya está medio grogui otra vez, y le agarro la mano meneándosela.
-Mami, te tienes que poner bien, ¿eh?
Unos dias antes le dije lo mismo, y ella levantaba los brazos como diciendome... 'hago lo que puedo..'
A las ocho mas o menos llega mi hermana, y aunque insisto un poco para quedarme con ella, me dice que me vaya y descanse un rato, que ya he estado mucho rato y le apetece estar ella.
No pasa ni una hora cuando me llaman del hospital diciendome que mi madre ha empeorado y que vaya al hospital.
Me pongo las zapatillas y echo a correr al hospital. Cuando murio mi abuelo me dijeron lo mismo, y cuando llegué ya estaba muerto, no queria volver a llegar tarde. No con ella. Necesitaba que me mirara una vez aunque fuera.
Pero no. No llegué. Cuando entre en el cuarto la imagen fue... traumatica, al menos para mi. Mi hermana estaba con la frente apollada en la cama, no le veía la cara, pero sabia que algo iba mal. Y mi madre... su cara era.. tenia los ojos medio abiertos, y la mandibula le caia. Estaba amarillenta y pálida a la vez. Diez minutos. Habia llegado diez putos minutos tarde. Y.. verla así me destrozo el corazon. Me da un miedo terrible escribirlo, porque tengo que pensarlo, tengo que recordarlo, y llevo una semana reprimiendo ese maldito recuerdo porque ni si quiera puedo dormir. Porque me asusta el haberla visto muerta. Una parte de mi se lo esperaba, es como si, cuando recibi esa llamada, me hubiese dado cuenta de que ella ya no estaba, de que me habian mentido. Pero me parecia algo tan irreal, que no podía pensar si quiera que ya no... en fin.
Me acerqué a la cama susurrando, y mi hermana levanto la cabeza para mirarme. Estaba llorando. Y al verla me acojoné y empecé a llamar a mi madre, a decirle que se despertara, y Alba alargaba la mano y me decia que se habia ido. Juro que escuché como se me rompía el corazon y como se me clavaban los trozos por todo el cuerpo, porque se me caia el mundo encima, y me daba cuenta de que era un cadaver lo que habia en la cama, y,,, mierda, era la primera vez que de verdad me quedaba sin madre. Para siempre.
No se si habeis sentido el dolor de la perdida alguna vez, ni si quiera sé si yo lo estoy sintiendo ahora mismo, porque aun me sorprendo a mi misma buscando el numero de mi madre en el movil para llamarla. Para decirle con quien me ha tocado en clase, o que mi hermana ha aprobado quirúrgica. O que mi perra se ha muerto en la operacion. Ademas la veo en todos lados. En la gente que me rodea. En las mujeres castañas. En las mas bajitas y delgadas. En las que van bien arregladas y elegantes. En las que sonrien. En los peugeot 407 de la ciudad. En las reuniones del instituto. En los papeles. en mis fotos. Su olor en su ropa, y en su cama. Su perfume en el baño, y uno de sus cepillos de dientes. Cuantas veces me ha reñido para que me lavara los dientes de pequeña... Cuantas veces me ha ido a arropar cuando estaba malita, o cuando me ponia a llorar porque me sentia perdida. Cuantas veces le he confiado cosas que nadie sabe de mi, y le he dicho que me da miedo perderla. Cuantas veces me ha dicho que ella no tiene miedo de morir, porque sabe que estaremos bien sin ella... Y no estaremos bien! Mierda yo la echo demasiado de menos. Es demasiado complicado... Hasta sus actualizaciones del facebook, que sigue habiéndolas y que me saltan en el inicio mil veces... Me da un vuelco el corazón. Creo que ahora tengo mas esperanzas de que vuelva, de las que tuve nunca para que se recuperara.
Y la echo tremendamente de menos.

lunes, 23 de agosto de 2010

Esta no es real, pero me apetecía que la leyerais vosotras.

Cojo un cuchillo de la cocina y me rajo por encima de la tripa, del esternón. Agarro unas pinzas para separar la piel y lo veo a través de un espejo. Veo el corazón encojido como una araña muerta. Y trocitos de cristales que atraviesan todo mi interior. Y son como flechitas. Con unas pinzas las voy sacando una a una hasta que al final, al intentar sacar la que atraviesa mi corazón veo un hilo de sangre correr, y me asusto. Miro a mi alrededor y no hay nadie. Y alcanzo el hilo y la aguja, las pinzas descansan sobre mi cuello, y tiro, y estiro, una y otra vez, y corto, e hilo de nuevo la aguja, y termino en el ombligo, dejándo un surco un poco feo sobre mi pecho.
Me pongo una camiseta blanca, que el rojo no me sienta del todo bien, al menos en mi ropa interior. Y me acurruco en la cama, notando un ligero escozor en el alma, y observando a mi madre dormir.
-Luke, a veces deberías comprender tú solo, cuanto te necesito.

sábado, 12 de junio de 2010

AHDSASDHAJ .I.

De puta madre, un poquito de nicotina para terminar la noche.
Cago en la puta.

viernes, 4 de junio de 2010

Love trains.

Dear you,
I miss you. I miss u how you cared for me,
hoy you always make my day, how you
used to cheer me up, and how you make
me feel that you love me.
I miss everything that used to be
              WHAT HAPPENED?
                            Love,
                                    me.

domingo, 30 de mayo de 2010

Love me, ok?

Star is the end.
You know, baby?

domingo, 16 de mayo de 2010

bona nuit

Tengo un nudo en el estómago.
Ya dan casi las dos, y aunque se supone que es normal en mí, no soy capaz de dormir. Acabo de ver a Alicia con un sombrerero loco y una gatito que se llama Chesire, yo siempre le llamé Chesiré. Me duele la cabeza un tanto, y tengo el estómago a punto de explotarme. He ido al baño al menos cuatro veces en menos de una hora, la sandía me ha sentado mal, y la cena me ha sentado peor que un montón de pinchazos en la sien. Tengo la garganta un poquito hecha ciscos.
 No me entienden. Vuelven a no entenderme. Como siempre. Sí que he nacido rara, sí.
Voy a intentar dormir, que escribir aquí me hace sentir..insatisfecha.
Buenas noches.